Cobertura Premium de Últimos Gastos

Hay quien no busca solamente cubrir el funeral. Busca que el día que falte no quede ni una cuenta pendiente: el servicio, las deudas, el traslado del cuerpo si hay que mandarlo a otro país, y algo que le permita a la familia respirar unos meses sin apuros. Para eso se necesita más monto, y con más monto cambian varias cosas.


Qué cambia cuando sube el monto

A favor

Sale más barato por cada mil

Las aseguradoras cobran por rangos de monto. Al pasar de un rango al siguiente, el costo por cada mil dólares asegurados suele bajar. No siempre, pero es común, y a veces subir el monto cuesta mucho menos de lo que uno imagina.

En contra

Le revisan más

Arriba de cierto monto, la aseguradora ya no lo trata como una póliza chica. Hay más preguntas de salud, y es normal que revisen su historial de medicamentos recetados y las bases de datos del ramo. Nada invasivo, pero conviene contestar con la verdad desde el principio.

Cambia el producto

Deja de ser últimos gastos

Pasado cierto punto, lo que le van a emitir ya no es una póliza de últimos gastos sino una de vida entera de emisión simplificada. Es la misma idea —prima fija, cobertura de por vida— pero con reglas de aprobación distintas. Se lo digo cuando lleguemos ahí.

Se abren puertas

Entran más cláusulas

Con montos y salud favorables suelen abrirse cláusulas que en las pólizas más chicas no están disponibles, o están limitadas. Es la parte que casi nadie le explica y es donde está el valor real de subir de nivel.

Beneficios que se usan en vida

Un seguro de vida normalmente paga cuando usted falta. Pero muchas pólizas traen cláusulas que permiten adelantar parte del beneficio mientras usted todavía está aquí, en situaciones específicas. Estas son las tres que más importan:

Enfermedad terminal

Si un médico certifica una expectativa de vida limitada, la póliza puede adelantarle una parte del beneficio para que usted mismo decida en qué usarlo. Lo que se adelanta se descuenta de lo que después recibe el beneficiario.

Enfermedad crónica

Algunas pólizas adelantan parte del beneficio si usted deja de poder valerse por sí mismo en cierto número de actividades diarias. Sirve para pagar cuidados en casa sin tocar los ahorros de la familia.

Muerte accidental

Paga una cantidad adicional si el fallecimiento ocurre por accidente. Es de las cláusulas más baratas que existen, y para alguien que trabaja en construcción, en carretera o en un oficio de riesgo, vale la pena preguntarla.

La disponibilidad de estas cláusulas, sus definiciones, los porcentajes que se pueden adelantar y su costo cambian según la aseguradora, el producto y el estado. Algunas vienen incluidas sin costo adicional y otras se pagan aparte. Lo que aplica en su caso son los términos de la póliza que se le emita, no lo que diga esta página.

El valor en efectivo, explicado sin adorno

Las pólizas de vida entera van acumulando con los años un valor en efectivo. Es dinero contra el que se puede pedir prestado, o que puede sostener la póliza si un día no puede pagar la prima. Suena mejor de lo que es, y por eso se lo explico completo:

  • Crece despacio. Los primeros años prácticamente no hay nada, y en pólizas chicas nunca llega a ser una cantidad importante.
  • Cada dólar que pida prestado y no devuelva se le resta a lo que recibe su beneficiario, con todo e intereses.
  • Si cancela la póliza para sacar ese dinero, se queda sin cobertura, que era el punto de todo esto.

Y le voy a decir algo que otros no le van a decir: esto no es una inversión y no debe comprarlo pensando en que su dinero crezca. Es un seguro. Si lo que usted busca es acumular, existen otras herramientas diseñadas para eso y con gusto se las explico, pero es una conversación distinta.

Cómo sacar el monto que le corresponde

El número no se escoge al tanteo ni porque suene bonito. Se suma:

  • El servicio. Lo que realmente cuesta hoy en su ciudad, no lo que costaba cuando falleció su papá. Pida precios a dos funerarias y va a ver la diferencia.
  • El traslado. Si quiere que su cuerpo regrese a su país, ese costo va aparte y no es menor.
  • Las deudas que no quiere heredar. Tarjetas, el carro, lo que le deba a alguien.
  • El colchón. Tres a seis meses de los gastos de la casa, para que quien se queda no tenga que resolver todo con prisa.

Cuándo esto no le conviene

Si para pagar la prima de un monto alto se tiene que apretar, no lo haga. Una póliza grande que se cancela a los diez meses no protegió a nadie y usted perdió lo que puso. Vale mucho más una póliza modesta que se sostenga treinta años que una impresionante que no aguante el primer año difícil.

Mi trabajo no es venderle el monto más grande que le aprueben. Es que quede cubierto con algo que pueda pagar el mes que se descomponga el carro. Si el número que sale de la suma de arriba no cabe en su presupuesto, bajamos el monto o lo armamos por partes.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el monto máximo que puedo contratar?

Depende de la aseguradora, de su edad y de su salud. Y también de que el monto tenga sentido frente a su situación: las compañías no emiten cualquier cantidad a cualquiera. En la llamada le digo hasta dónde llega cada opción real que tenga a la mano.

¿Necesito examen médico para un monto alto?

En los productos de emisión simplificada, normalmente no hay examen ni sacada de sangre. Sí hay más preguntas y una revisión de su historial de recetas y de las bases del ramo. Si en algún caso una aseguradora sí pide examen, se lo aviso antes de que llene nada.

¿Puedo subir el monto después?

Generalmente no se aumenta la misma póliza: se contrata una segunda por la diferencia, y esa segunda se cotiza a la edad y a la salud que usted tenga ese día. Por eso, si sabe que va a necesitar más, casi siempre conviene contratarlo de una vez.

¿Adelantar el beneficio me cuesta algo?

Varía. Algunas pólizas incluyen estas cláusulas sin costo y cobran un cargo administrativo al momento de usarlas; otras las cobran como prima adicional. Lo importante es entender que lo que se adelanta se descuenta de lo que recibe el beneficiario.

¿Y si ya tengo una póliza chica?

No la cancele para contratar otra sin que revisemos primero qué tiene. A veces conviene conservarla y agregar una segunda encima; a veces no. Cancelar una póliza vieja que ya pasó su periodo de espera casi nunca es buena idea.

Para lo básico —tipos de emisión, montos y periodos de espera— vea Plan de Últimos Gastos. Para cubrir a su cónyuge, hijos o papás, vea Plan Familiar.


Veamos hasta dónde le alcanza

Gratis, en español y sin compromiso. Sacamos el número que le corresponde, vemos qué le aprueban y usted decide con los precios enfrente.

Scroll to Top