En Estados Unidos no existe una sola póliza de últimos gastos que cubra a toda la familia bajo un mismo contrato, como sí se estila en otros países. Lo que sí se puede armar es un plan familiar: una combinación de pólizas y cláusulas que deja cubierto a cada quien, con un solo presupuesto mensual y una sola persona coordinándolo. Eso es lo que armamos juntos.
Quién puede quedar cubierto
La base
Usted
Su propia póliza, con el monto que corresponda a lo que cuesta un servicio en su ciudad. Es por donde se empieza siempre, porque es la que su familia va a necesitar primero.
Dos caminos
Su cónyuge
Puede tener su propia póliza, o entrar como cláusula de cónyuge en la de usted. La póliza propia cuesta más pero no depende de nadie. Abajo le explico cuándo conviene cada una.
Lo más económico
Sus hijos y nietos
Entran por una cláusula de hijos que se agrega a su póliza. Normalmente una sola prima cubre a todos los hijos elegibles, y los que nazcan o se adopten después se agregan sin que suba el pago. Muchas aseguradoras aceptan también a los nietos.
Con su firma
Sus papás o suegros
Van con póliza propia a nombre de ellos. Usted puede pagarla y quedar como beneficiario, pero ellos tienen que saberlo, dar su consentimiento y firmar la solicitud. Nadie puede asegurar a otra persona a escondidas.
Póliza propia o cláusula: cuál conviene
Esta es la decisión que más dinero mueve dentro de un plan familiar, y casi nadie se la explica bien. La diferencia no es solo el precio.
Póliza propia
Es un contrato independiente. La persona escoge su monto, nombra a su propio beneficiario, y su cobertura no depende de que nadie más siga pagando ni de que nadie más siga vivo.
Cuesta más al mes. A cambio, es la única forma de tener la certeza de que esa persona queda cubierta pase lo que pase.
Cláusula agregada
Se cuelga de la póliza principal. Es bastante más barata y por eso es la forma práctica de cubrir a los hijos. Pero el monto suele ser menor, y la cobertura termina cuando termina la póliza principal o cuando la persona pasa la edad límite.
Casi siempre trae derecho a convertirla en póliza propia sin preguntas de salud, si se hace antes de que la cláusula termine. Ese derecho es lo más valioso que tiene, y es justo lo que más se deja pasar.
Los nombres de las cláusulas, las edades límite, los montos disponibles y las reglas de conversión cambian según la aseguradora y según el estado. Lo que aquí se describe es cómo funcionan en general; los términos que aplican son los de la póliza que se emita.
Por qué no conviene cubrir solo a uno
Es común que la pareja asegure nada más al que trae el cheque más grande, y se dejen a sí mismos para después. El problema es que el “después” no siempre llega, y el riesgo no está donde uno cree.
Cuando fallece uno de los dos, el que se queda enfrenta dos golpes al mismo tiempo: el gasto del servicio y la pérdida de un ingreso o de un cheque del Seguro Social. Si ese que se quedó no tiene póliza, y para entonces ya tiene ochenta años y más achaques, contratar le va a salir mucho más caro, o de plano solo va a calificar para emisión garantizada con periodo de espera. Cubrir a los dos desde el principio cuesta menos que arreglarlo después.
Cómo armamos el plan
Paso uno
La lista
Hacemos la lista de quién debería quedar cubierto y en qué orden. Edades, estado de salud general y quién depende de quién.
Paso dos
El presupuesto
Usted me dice cuánto puede pagar al mes en total, sin apretarse. De ahí partimos. Una póliza que se cancela a los ocho meses no sirvió de nada.
Paso tres
El orden
Repartimos ese presupuesto donde más pesa. Si no alcanza para todos de una vez, empezamos por lo urgente y vamos agregando. No hay que hacerlo todo el mismo día.
Preguntas frecuentes
¿Puedo asegurar a mi mamá sin que se entere?
No. Para emitir una póliza sobre la vida de otro adulto, la aseguradora necesita que esa persona dé su consentimiento y firme la solicitud, y quien la contrata debe tener interés asegurable: una razón real por la que su fallecimiento le representaría una pérdida. Un hijo la tiene. Pero sin la firma de ella no hay póliza, y cualquiera que le diga lo contrario le está mintiendo.
¿Pago una cláusula por cada hijo?
Normalmente no. La cláusula de hijos suele cobrarse una sola vez y cubrir a todos los hijos elegibles, y los que nazcan o se adopten después se agregan sin que suba la prima. Es de lo más barato que hay dentro de un plan familiar. Los términos exactos varían por aseguradora.
¿Qué pasa cuando mi hijo llega a la edad límite?
La mayoría de estas cláusulas le dan derecho a convertir su cobertura en una póliza propia y permanente sin preguntas de salud, siempre que lo haga antes de que la cláusula termine. Si su hijo desarrolló alguna condición de salud, ese derecho vale oro. Y es exactamente lo que la gente deja pasar por no estar enterada. Yo se lo recuerdo cuando se acerque la fecha.
¿Y si mi esposo o esposa no califica por salud?
Todavía hay camino. Existen planes de emisión garantizada que aceptan a todos dentro del rango de edad sin preguntas de salud, a cambio de un periodo de espera de dos a tres años para la muerte por causa natural. No es lo ideal, pero es mucho mejor que quedarse sin nada.
¿Puede salir todo en un solo cobro mensual?
Depende de si las pólizas quedan con la misma aseguradora y de cómo maneje los cobros. A veces se puede juntar y a veces no. Es de las cosas que revisamos al armar el plan, porque un solo cargo al mes es más fácil de sostener que cuatro.
¿Cuánto debería asegurar por persona?
Depende de lo que realmente cuesta un servicio en su ciudad hoy, y de si además quiere dejar cubierto algo de deudas, los pasajes de la familia o la repatriación del cuerpo. En la llamada sacamos ese número con usted en lugar de adivinarlo.
Si todavía no ha visto cómo funciona la cobertura por dentro, empiece por Plan de Últimos Gastos: ahí están los tipos de emisión, los montos y los periodos de espera.
Armemos el plan de su familia
Gratis, en español y sin compromiso. Me dice quiénes son y cuánto puede pagar al mes, y le regreso un plan concreto con precios de dos o tres aseguradoras.
Avisos importantes. No estamos afiliados ni respaldados por ninguna agencia gubernamental, por el Seguro Social, por Medicare, ni por ningún fondo de pensiones o AFP de ningún país. Un seguro de gastos finales es una póliza de seguro de vida con prima mensual: no es un beneficio gratuito, ni una prestación pública, ni un plan prepagado con una funeraria. No existe una póliza única que cubra a toda la familia bajo un mismo contrato; lo que se describe aquí es una combinación de pólizas individuales y cláusulas opcionales.
La disponibilidad de cláusulas para cónyuge, hijos y nietos, las edades límite, los montos, los derechos de conversión, las primas y la elegibilidad varían según la aseguradora, la edad, el estado de salud y el estado de residencia, y están sujetos a la aprobación de la aseguradora. Toda cobertura sobre la vida de otra persona requiere interés asegurable y el consentimiento por escrito de esa persona. El contenido de esta página es información general con fines educativos; no es una oferta de seguro ni una recomendación individual. Las garantías dependen de la capacidad de pago de la aseguradora emisora.